sábado, 15 de noviembre de 2008

Íntima y querida!

Sentado en par sobre la banca de la plazoleta y debajo del níspero añejo, confesó su haber sentimental. Lo emocional fue cuando lo racional se despertó y comprendió que ella lo salvó.
Brindándole mañanas, tardes y noches con un oído fraternal. La naturaleza XY, poco comprendió de semejante pasión, ella recalcó que “no hay cosa mas enriquecedora que la amistad”, es la hora de despertar si un nuevo amanecer aguarda, olvidar es imposible,amar es difícil, pero una amistad con ella, es fácil.
Reconfortó y lo hizo sentir bien, sin decir nada por lo poco que le agradaba los agradecimientos, escucho de sus labios mientras una mueca exquisita rodeaba la tan delicada cara, “yo estoy acá”. Pensó él, cuando un dulce viento sopla, la vida es tolerable!.

Sin sabores!

Parado en frente, a una distancia prudente, donde pudo divisar la exquisita y sugestiva figura de ella, sin poder reconocerle gesto alguno, tic o mueca reconfortante que terminasen de moldear la incertidumbre angelical que la envolvía. Acepto la pena de proyectar fantasías y luchar para que se cumplan, al precio de tergiversar la realidad. Pensó en un dialogo, “nos necesitamos para hacer más atractiva esta vida” y enseguida recordó una frase de Paúl Valery; “un hombre solo, siempre está en mala compañía”.
La identidad pareció no estar fija, su condición emocional vivenció como si estuviese compuesta por múltiples seres, ella los había despertados. La lógica desordenó su pensar, especuló con que el ángel encantador no se percatase de la presencia de él. Una pitada más antes de emprender la partida.
Mientras cruzó y se alejó, susurró al aire una idea Kafkiana con tintes existencialistas, que no necesariamente tuvo que ver con tan magnífico ser, recordó; "es necesario empezar a ver la realidad de otra manera porque solo en la medida en que seamos capaces de ver la realidad de otra manera es posible cambiarla", detuvo la marcha, volvió la mirada otra vez, la contemplo y caviló por lo bajo, cómo cambiarla si la encantadora brisa femenina no sopló a su lado. Y ella no miró.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Redención!

Semidesnudo y crucificado con la alegría que se transformo en amargura y la esperanza en luto, yació postrado sobre la cama. La astrología anticuaria basada en poemas medievales recayó sobre el vapor de sangre hervida.
Por unos pesos más le dijo que no quería sexo, sólo un corazón y oído sensible como la de una mujer para mitigar dolor sentimental, ella sutil, como dicta su profesión, acepto percibir la experiencia patológica de él.
El tratamiento ligero hizo atender como voluntad única, un recompensar al ángel del variete que forma parte de esos momentos donde todo parece adquirido y de repente escapa de nosotros, transformándose en una tempestad devastadora.
El relato figuró como pasos de ballet desencantados en pequeños sorbos etílicos y largas bocanadas de tabacos, al final, el turno termino y ella recordó lo poco considerados que eran sus clientes. Lloró y no pudo entender por que esa chica no lo quiso!.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Adicción!

El temblor no paró, la sangre irrigo a más de 40 km/h, el corazón estrepitoso bombeó sin parar, apremiante y obsesivo. El constante inhalamiento de tabaco no calmó las ansias. Sólo dirigió su tiempo, su energía y su atención al monótono y acoplé interés de saber de ella.
El ángel parido sintió la omnipotencia nociva que se volvió contra si mismo, hoy te escucho una vez más en esta soledad que se acrecentó. La tan ambrosía voz que nunca escucho encerrado en su cabeza lo convirtió en un trágico secuestro, se acercó una y otra vez a la pantalla y nada, lo consume, pero huelo su perfume.
El ladrido lo desconcentro, maldito perro!, al instante en la memoria llegó una locución: “si te hubiese ofrecido un paquete de excrementos, lo hubieras olfateado con delicia y quizás devorado!", recordó. Pequeña prosa de Baudelaire, pero en vos no cambió un verso, un aroma, un sentir. Un suicidio mental generó en él, eso es lujuria, violación, no!, sentimiento de carancho, carroñero deambulador, la ingesta etílica aceleró aún más el motor humano.
Autoconocimiento, para superar obstáculos en busca de un camino que nunca transitó. Y ella lo invitó!.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Noctámbulo!

Navegando entre el pequeño pasaje que permite la piedra bola blanca y las tupidas tipas, donde los delfines sólo aparecen después de la cuarta botella. En las noches semi estrellada que son aplastadas por la pegajosa humedad que la docta ofrece, el piringundin de los golfos sin salvación de esclavitud, de deterioro y vergüenza, tentó al egoísta de ansia de poder.
El zoológico placentero se alborotó entre las copas nocturnas y el humo suave del tabaco mezclado con dulce, deslizándose por todo el cabaret, mientras ellas bailan al sonido de las monedas. Un Carlitos con una mueca picarona y piratesca! susurró, “cálidas nalgas en apretados bluyines”, a la mente se me vino Henry Chinaski, alter ego de un viejo perdedor, sucio y putero! que garabateó como un demonio.
A la salida entre los árboles guardianes, el esbelto pero cuasi simétrico cuerpo femenino, vende su inocencia, tal vez por placer, tal vez por arrogancia, vaya uno a saber. Hacer el amor por unos cuantos pesos, sonó tentador, la habitación 8 estuvo bien, sentado en la cama, con la botella hervida mientras se consumió el tabaco, la fémina mostró sus encantos. Sorpresa al por mayor, la palanca no fue parte del trato!.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Bramó!

Parado en el umbral de la soledad mientras el inhalar permanente del humo transpira en cada bocanada eterna de soplo. Un reconfortante mirar al infinito y percibir allá, bien arriba entre el jardín florido que abarcan los cuerpos luminosos la no tan casual Ofelia que desaparece y aparece fugazmente y paradójicamente enciende por momento una llama que late, generando todo tipo de pasiones, al punto tal, de perder la locura por no tener un hola! reconfortado que inyecte ánimo de brillo. Con ese desdén que debe sentir también Ofelia, satélite guía de Urano, pido socorro al deambular por la vera del lago y no caer mientras las flores me rodean. Un segundo más y la nariz filtra amarguras que mantengan una palpitación despabilada, no pensar en ella.
El grito desmedido, se dice, de amores frustrados, de fatalidad y de destinos sesgado por el dolor. Es la danza del sufrir.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Quiso más primaveras!

Desde el día que nació la desdicha la persiguió, mal parida apareció. En un callejón donde el polvo he etílicos corren sin sabor entre el rojo del rouge y el amarillezco dentario, el humo mezclado con perfume barato alborota el adoquín transpirado. Sumado al brote esquizofrénico de la violencia cotidiana, arrojados por la realidad tortuosa entre piernas mal pagadas por servicios personales, de transeúntes ávidos por relaciones casuales ejerciendo fantasías primarias con la idea de satisfacer su caudal libidinoso y nada más, ella emergió.
Arrojados por la indiferencia social y a temprana edad vendió su libertad. Libertad de enamorarse, de amar, de compartir el instante eterno de una sonrisa o una mueca marcada, de permitir aquel varonil ser que cruzaran miradas fijas sin disimular el perfecto encanto de sólo eso, mirarse y que sea él, único que recorra y saboreé delicadamente la piel que envuelve tanto querer, custodio que eligió ella sin facturar su ser.
Al final, en primaveras nefastas sin elección, ella germinó, junto al pecado original es la historia que escribió, pero en soledad y sin amor es sólo lo que ella sintió.